¿Que es el Ki y para que sirve?

 

(Versión Word para Bajar)

 

 

Empecemos hablando que es el Ki, el Ki es la energía vital.

Todo ser vivo posee Ki, las plantas, los animales, los seres humanos, y por supuesto toda la naturaleza que nos rodea.

 

No voy a entrar en religiones ni en conceptos esotéricos, esta energía vital existe y esta comprobada científicamente. Inclusive hay cámaras fotográficas que detectan esta energía como la cámara Kirlian.

 

Mucho se ha hablado y mucho se ha escrito sobre esta energía vital, yo voy a habar del Ki y de sus innumerables beneficios para todo lo que un ser humano quiera hacer en su vida emocional, física y comercial.

 

Todo lo que voy a escribir sobre esta energía vital o Ki va a ser bien comprobable por cualquiera de nosotros que se dedique a desarrollar la capacidad de, primero descubrirla y segundo de usarla en su beneficio.

 

Hay grandes mitos relacionados a esta energía, muchos de ellos son ciertos, y lamentablemente muchos son falsos o no comprobables. Por eso hay que hacer hincapié en los comprobables, en aquellos que todos podemos percibir, y en los que yo personalmente he experimentado.

Cuando me refiero a descubrirla, no me refiero a ver una foto de una cámara solamente, me refiero a sentirla nosotros mismos con nuestros sentidos.

 

Digamos que es bastante sencillo sentir con nuestros sentidos esta energía, solo hace falta hacer algunos de los innumerables ejercicios de respiración para este fin y poco mas. Al poco tiempo sentiremos la presencia de esta energía, primero en nuestras manos y después en el resto de nuestro cuerpo.

 

En ese momento acabaremos de abrir la puerta al descubrimiento de esta energía, ahora queda el trabajo más costoso, que hacer con ella.

 

Básicamente la energía esta, cambia, es mayor, menor, deficiente o bloqueada, pero pocas veces nos damos cuenta que eso pasa. Y menos cuenta nos damos que realmente nosotros podemos evitar esos cambios si sabemos utilizarla.

 

Voy a utilizar otro término identificativo para ampliar el concepto de Ki, este será la palabra conexión.

 

Muchos de nosotros experimentamos a lo largo de nuestras vidas experiencias extrañas que no tienen explicación. Son experiencias que solo quedan en una frase utilizada por todos o la gran mayoría de nosotros y es “que extraño”, pero ahí queda esa experiencia, en esa frase.

 

Si nos ponemos a analizar cuando suceden esas experiencias en personas que no están preparadas o informadas, suceden en momentos claves de nuestras vidas, o bien en situaciones limites o bien en situaciones totalmente opuestas, o sea de relajación y bienestar total.

 

¿Porque?

 

En estados de emergencia el ser humano por instinto acude a todo el arsenal que pueda tener a su alcance, se dirige instintivamente a su caja de herramientas y saca todo de ella, ahí logra una conexión.

 

En el caso opuesto, no necesita un estímulo de riesgo para lograr dicha conexión, ya esta conectado.

 

Cual es el beneficio en este caso, que si a lo mejor hubiese estado conectado no hubiera llegado al estado de emergencia.

 

Pero veamos un poco ese tipo de experiencias que experimentamos casi todos nosotros, por no decir todos y que no tienen explicación para entender un poco mas del estado de conexión.

 

A cuantos de nosotros nos ha pasado que pensamos fuertemente en una persona pero no es voluntario, de repente estamos en casa y vivimos una fuerte imagen de alguien, algo que realmente es especial, se siente diferente y acto seguido suena el teléfono y es esa persona o toca el timbre o lo encontramos por la calle. ¿Extraño no?

 

No eso se llama conexión.

 

 

Cuantas veces vamos a hacer algo y algo nos dice dentro no lo hagas, o no vayas por ahí, y algo sucede.

 

Esto me pasó a mí una tarde, me dirigía por una calle del centro en mi coche junto con un amigo. En la cual en todas sus esquinas habían semáforos, cruzando todas las esquinas con las luces en verde tranquilamente, de repente sentí la necesidad de frenar en una de ellas que por supuesto estaba en verde para mí. Al mismo tiempo que mi amigo me dijo: ¿para que frenas? , pasa un coche con luz roja a toda velocidad.

Ahí existió una conexión, yo en ese momento estaba tranquilo y conectado.

 

¿Que es lo que nos sucede a la gran mayoría de nosotros? ¿ Porque no nos conectamos?

 

Las complicaciones cotidianas de la vida como ser: el trabajo, el tránsito, las obligaciones, el dinero, la educación de nuestros hijos y todo lo que ello conlleva, nos dirige directamente al estrés y como consecuencia de eso al bloqueo de esa conexión.

 

Es muy difícil lograr una conexión en los tiempos que corren, es muy fácil conectar para un monje en su templo donde dedica su vida solo a la búsqueda de esa conexión, pero es muy difícil para el ser humano que vive en una gran ciudad con todos los problemas anteriormente mensionados.

 

Pero ahí es donde esta la solución. ¿En que nos favorece estar bloqueados?

¿Que ganamos con todo eso?

 

Creo que la respuesta es fácil, nada.

 

Entramos en un círculo vicioso que seguramente su fin se desencadene en una enfermedad o algo parecido, nada aconsejable para nadie.

 

Nadie dice que es fácil, pero si lo intentamos y logramos conectarnos tan solo un poco, nos daremos cuenta que en realidad llevar las cosas de la vida es mas simple y mas fácil de lo que parece.

 

Está comprobado científicamente que las personas con ganas de vivir y con mentalidad positiva, que están conectados, tienen un mayor porcentaje de sobrevivir a una enfermedad que una persona que hace todo lo contrario.

 

Retomemos los casos vividos y las experiencias personales, cuantas veces estamos felices por circunstancias de la vida en las que todo esta bien.

 

Vemos la vida de una manera extraña, el sol brilla, los pájaros cantan y vemos pasar la vida frente a nuestros ojos como con unos cristales que nos hacen ver todo vivo y súper claro. En esos momentos sabemos que lo que emprendamos nos va a ir bien y lo vamos a lograr.

 

Cuando la vida nos golpea, ahí cambian esos cristales y comenzamos a ver todo gris, con lluvia, los pájaros se fueron y todo lo que emprendemos nos sale mal.

 

¿Nos sale mal? ¿O nosotros provocamos que salga mal?

 

Si vivimos en conexión, no significa que esos momentos amargos de la vida no sucedan, la vida es la vida y siempre vamos a vivir acontecimientos buenos y malos. Pero cuando lleguen los malos, vamos a afrontarlos de otra manera y vamos a ver la salida mucho mas clara.

 

Seguramente, también nos evitemos muchos de esos acontecimientos malos por lo mencionado anteriormente, si me pasa algo malo y no estoy conectado todo lo que intente hacer me va a salir mal.

 

¿Entonces, cuantos acontecimientos malos realmente son inevitables y cuantos los generamos nosotros mismos?

 

Cuando realmente estamos conectados y sabemos controlar esa energía vital Ki, ni nos cuestionamos las cosas, simplemente fluyen.

 

 

 

                                                                                 Sensei Jorge Acosta

                                                                                 4to. Dan Aikikai Japón